La educación pública y gratuita, es uno de los mandatos de nuestra Constitución Nacional, que como los “mandamientos” de la Biblia, son ignorados, violados y pisoteados día a día, por presidentes, gobernadores, jueces, legisladores, etc., personas que la mayoría se recibieron gracias a la escuela pública.
Esas personas han trepado a casi todos los poderes, a casi todos los sillones importantes que inciden en la vida de todos los argentinos, y me pregunto... ¿cómo llegaron?, ¿con qué títulos?, ¿con qué educación?, ¿con qué ética, ¿con qué preparación?, ¿o todos éstos han sido los peores de cada grado?
Esos vivos y cabecillas que hoy se siguen imponiendo, abundan en las aulas, se convierten en amenaza de compañeros y maestros, tan parecido a lo que pasa en el poder desde hace años.
Y me sigo preguntando... ¿a qué escuela fueron?, ¿qué maestros tuvieron?, ¿de qué familia vienen? o habrá que preguntarse... ¿dónde se corrompieron?, ¿dónde dejaron las buenas enseñanzas?
Será que hace rato se rompió la escala de valores, que no pasan al frente los mejores, que no se toman decisiones ejemplares, y han destruído todas las instituciones. La educación como tantas cosas más, está en “terapia intensiva”, pero son mayoría los maestros que quieren enseñar y los alumnos que quieren aprender.
¿El problema tiene solución? Si... aunque los discursos vuelven, dijeron, dicen y dirán “estamos viviendo la peor de las crisis”, más que nunca hay que decir SI a “la educación pública y gratuita”, NO a la privatización, que muchos quisieron, quieren y querrán, NO a la falta de recursos, NO a la desolación y precariedad de las Escuelas Rurales, NO a la “limosna” de “incentivos docentes” que no son decentes, SI los derechos básicos de los educandos, SI a la dignidad de aprender, SI a las “marchas” de Maestros con vocación y compromiso que reclaman lo justo, NO a la discriminación, (maestros y estudiantes ya fueron perseguidos, torturados, exiliados y desaparecidos hace 27 años). En su memoria y en nombre de los que hoy siguen de pie, la sociedad quiere que se vayan “los peores alumnos que han ocupado los mejores pupitres”, y que se queden quienes pueden revalidar su titulo.
El problema es fácil, hay que aplazar a los mediocres y corruptos de todos los ministerios, que han repetido todas las materias, los que no saben de geografía, ni de lenguaje, menos de historia y en matemática sólo saben multiplicar... multiplicar sus patrimonios. Esos falsos alumnos que vuelvan a clase, en alguna escuela nocturna o en la cárcel, donde les corresponda, y escriban cien veces por día la palabra “Etica”, hasta que puedan ejercerla, como la ejercen tantos maestros y alumnos que no merecen llevarse los sueños a marzo. Entonces tendremos “Futuro” y volveremos a sentir el orgullo de entrar a la Escuela, de cantar el Himno y de escribir con la pluma y la palabra,... Argentina...
Ese día... “El problema tendrá su respuesta”...
"Mis Pareceres", el editorial de la fecha del programa de Nuestras Voces. AM Radio Cooperativa.
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