En realidad pido para mí y para todos, más que felicidades... facilidades.
Si bien yo tengo un seguro de vida tasado en 365 emociones y 365 alegrías que cada año trato de mantener, y también tengo algunos plazos fijos que renuevo día a día... de ternura, de resistencia, de bondad, de perdón que me ayudan a enfrentar la angustias, la traiciones y el dolor... para el nuevo año quiero un crédito de esperanza que pueda pagar en cuotas de paciencia, y pido facilidades para los que no tienen nada...
... para que cada niño tenga un pan, para que todos tengan trabajo, para que cada familia tenga educación y salud, para que cada abuelo tenga el cuidado y el respeto que merece, para que dejen de robar los ladrones de la pobreza, y los ladrones de la riqueza.
... para que el poder responda a los indefensos, para que los asesinos se queden sin balas, para que la guerra termine en la paz pido facilidades, para que tengamos una vida mejor y entonces sí, con Dios de nuestra mano poder decir... ¡Felicidades!
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