A partir del éxito de “Bandana” hemos vuelto a la moda de las pruebas, concursos, castings y competencias.
Después de no pocos esfuerzos, algunos adolescentes quedan seleccionados como verdaderas promesas juveniles.
Esta vieja fórmula aparece cada tanto y lo que antes se llamó "Camino a la fama", conducido por el recordado Leonardo Simons, por nombrar uno, ahora viene de la mano de programas y tecnologías más sofisticadas pero con el mismo objetivo: generar un espacio donde los nuevos artistas den sus primeros pasos.
Es muy gratificante ver cómo los chicos preparan desde un tango hasta un rock, desde un bolero hasta un rap. Aparecen muy buenas voces, muchos de ellos con verdadero talento.
Por esto, no quisiera saber que se trata nada más que de hacer un programa de televisión económico, que dé rating para que se enriquezcan productores y conductores a costa de las ilusiones de nuestros jóvenes... No sería la primera vez... Habría que seguir de cerca la evolución de estas propuestas, cuidemos a nuestros artistas desde su nacimiento.
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